Para evitar que las lonchas de embutido envasado al vacio salgan pegadas entre si al abrirlos, ten en cuenta el siguiente truco:
Antes de abrirlo, pon el envase debajo de un chorro de agua fría.
Cuando lo abras, las lonchas saldrán perfectamente sin dificultad y sin que se peguen entre si, ni se rompan.
Al pelar cebollas estas desprenden la volátil molecula syn-propanotial-S-óxido que provoca que los ojos lagrimeen.
Para evitar llorar mientras pelamos cebollas, existen varios trucos. Uno de ellos es utilizar gafas de sol grandes que cubran bien los ojos, con lo que evitamos que esta molécula llegue a los ojos y provoque la lágrima.
Otro truco es meter la cebolla 15 minutos en el congelador antes del pelado con lo que eliminaremos esta molecula que provoca el lloro.
Cuando compres aguacates y no esten todo lo maduro que deseas un buen truco que los harán madurar es meterlos dentro de una bolsa de plástico junto con la piel del platano.
En uno o dos días tendrás los aguacates maduros y listos para su consumo.
Para eliminar la arena de las almejas, hay que dejarlas durante toda la noche cubiertas de agua con dos puñados de sal.
Al día siquiente solo tienes que lavarlas con agua para poder cocinarlas.
De esta forma habremos eliminado la tan molesta arena de las almejas.
Para quitar el amargor de los pepinos, debemos cortalos en rodajas y salarlos, dejando reposar media hora.
A continuación ya estarán listos para uso culinario.
Cuando quieras que las patatas que vas a cocer queden blancas y no se pongan amarillentas, añade al agua de cocción dos cucharadas de zumo de limón.
Se mantendrán muy blancas.
Cuando procedamos a cocer arroz y queramos que nos quede blanco y muy suelto, añadir unas gotas de zumo de limón al agua en que lo cuezas.
Si ha quedado un poco apelmazado, pásalo por agua fría, escurre bien y ponlo unos 10 minutos en el horno, a fuego fuerte.
Quedará perfecto.
Para pelar con facilidad los huevos cocidos, deberemos añadir un buen puñado de sal al agua en que los vayas a cocer.
Quedarán enteros y perfectos para decorar cualquier plato.
Para que cuando quieras freír huevos sin que te salte el aceite, espolvorea un poco de arina al echarlos en la sartén.
De ésta manera evitarás salpicaduras imnecesarias.
Para evitar el mal olor cuando asamos las sardinas, limpia bien las sardinas, sécalas y envuélvelas sin apretar en papel de aluminio untado con unas gotitas de aceite de oliva virgen y un poco de sal.
Colócalas sobre una placa del horno y ásalas hasta que el papel empiece a hincharse.
Quedarán buenísimas y evitarás el mal olor.