Para recuperar lechuga mustia
Para recuperar una lechuga que se ha quedado mustia, un buen truco consiste en lo siguiente:
Ponla a remojo en agua fría con una patata cruda cortada en trozos.
En unos pocos minutos la lechuga habrá recuperado toda su lozanía y ya la podrás utilizar para preparar tu ensalada favorita.